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Qué es tecnología flexible

el origen del concepto de tecnologia flexibleJames Thompson, importante investigador en el mundo de la tecnología, acuñó el concepto de tecnología flexible, definida como aquella que permite que las máquinas fabricadas, el conocimiento técnico adquirido y las materias primas necesarias en el proceso de fabricación, puedan ser usados en varios productos o servicios. De este modo, la inversión en investigación, desarrollo e innovación tecnológica, se optimizan de modo exponencial.

El concepto en la cadena de fabricación y montaje

Una empresa que, por ejemplo, se dedique a la fabricación de tornillos, necesita disponer de máquinas de moldura en las que verter el material. Si antiguamente había un molde para cada tipo de tornillo, con el sobrecoste en la compra de las máquinas y en la obtención del espacio necesario para ubicarlas, poder adaptar cada uno de los moldes a un formato diferente de producto, permite a la empresa abaratar costes reduciendo maquinaria. O, a igual número de máquinas adquiridas, poder adaptar su cadena producción a la demanda del comprador, fabricando durante varias jornadas, por ejemplo, todos los tornillos del mismo tipo para luego liberar algunas de sus máquinas y producir un modelo distinto. Pero la tecnología flexible llega más allá. En este mismo ejemplo, existe la posibilidad de que la demanda sea de tornillos de un material distinto, para lo cual las máquinas deben poseer también versatilidad con respecto a la materia prima. Hierro galvanizado, acero inoxidable, plástico endurecido, deben ser materiales con los que el mismo molde debe poder funcionar.

Además de esto, se reduce la dificultad en la reparación de la maquinaria o el coste del mantenimiento.
Lo dicho anteriormente se refiere al nivel de máquinas que fabrican otras máquinas. El segundo nivel estaría referido a la versatilidad de la tecnología puesta a disposición del usuario final.

El concepto para el usuario final

Actualmente se hace impensable que una persona necesite tener, en aparatos distintos, un teléfono, una agenda, un despertador, un cronómetro y una cámara fotográfica. Con el avance en la tecnología digital y en la programación de los dispositivos móviles, el cliente puede disponer de una gran cantidad de prestaciones en el mismo producto, haciendo más sencillo el uso de la garantía por desperfectos, el transporte y la misma compra del aparato que ofrece las prestaciones requeridas. Por otra parte, se anula la capacidad de decisión del comprador, ya que estos dispositivos tienen un elevado coste que no puede abaratarse renunciado a algunas de las aplicaciones que el cliente no vea como necesarias.

Por supuesto, la tecnología flexible tiene aplicaciones en muchos más campos que en el doméstico. Mientras en un hogar convencional puede tenerse horno y microondas en el mismo producto, en el campo de la tecnología médica puede adquirirse un tensiómetro que mida el índice de grasa corporal y también el nivel de azúcar en sangre.

Esta versatilidad no es solo útil dentro de un hospital, sino que se hace fundamental cuando los servicios médicos se trasladan a la atención urbana de urgencias, zonas de conflicto o de difícil acceso.

Como contrapunto negativo, existe la sensación, en un sector amplio de usuarios, de que los productos de tecnología rígida, más convencionales, tienen una mayor duración y son más fiables. El proceso de adaptación de tecnología rígida a flexible ha tenido contratiempos que solo pueden superarse con mejores resultados en el futuro.

Foto: Eisenhans – FotoliaSimilar Posts: